lunes, 8 de marzo de 2010

Apóstrofe

Hermano: si no sirves para hacer vibrar a los demás con tu arte, por favor déjalo y disfruta del de otros, que en el disfrute está la esencia del arte, y es más artista el que se solaza en él que el que se desvive por hacer a los demás vibrar. No seas de esos que no teniendo los beneficios de ser artistas reputados, se quiebran aún la cabeza sin obtener nada a cambio. Las riquezas que le sobrevienen al artista, parecen cortas al lado de lo que deja de su alma en sus obras. Recuerda siempre también que, según la teoría de la felicidad equitativa, la cual es infalible, no hay goce que no traiga igual desventura. Si no puedes meter sin forzar en tus escritos las palabras nuevas que aprendiste, entonces esto no es para ti, aunque puedes hacer lo que quieras. Tienes dos opciones: esclavizarte haciendo un trabajo monótono para conseguir dinero, o esclavizarte con el arte que sólo te traerá pérdidas. Piensa un poco, che, y a lo mejor y hasta los fines de semanas con el dinero que ahorres puedes ir a un recital a reventarte. El arte es un trabajo que no sólo exige talento para expresar emociones, sino que en la mayor parte lo que exige es que seas un buen carantoñero, y mira que si eliges el camino estrecho pero bueno, chance y hasta póstumamente te publiquen un poema de esos sinceros, que sólo los desdichados, fracasados, sin ilusiones, como tú y yo, podemos hacer. Mira bien, che. Y de pasada, para que veas que somos amigos y que entre tú y yo puede haber talento sin que nos envidiemos, te digo que hace poco tuve una excelente idea: que debería haber una profesión que se llamase: de los que no teniendo técnica para pintar tienen buenas ideas que pintar. Por ejemplo, yo podría ser un excelente miembro de este gremio, pues no hace mucho se me ocurrió que podría convertir en cuadro un sueño que tuve, en el que iba a un puesto callejero de tacos y pedía uno de frijoles y otro de bistek; rondaba por ahí un perro rabioso y roñoso (con la carne viva en algunas zonas), que me gruñía con insistencia, mismo que más tarde se dio una vuelta a la manzana y en regresando fue acometido por el taquero, quien de un sablazo lo decapitó. Sentí una gran impotencia por no saber pintar ni tener los implementos para hacerlo, y por eso se me ocurrió la grandiosa idea de crear esa nueva profesión y, por qué no, hacerle un apartado en los avisos de ocasión; así, siendo yo un experto en darle ideas a los que teniendo técnica para pintar no saben qué pintar, diría a uno de estos: “eh che, ponme aquí un puesto de tacos con taquero y todo, y al lado un perro rabioso, y así tendremos un cuadro más surrealista que los de Dalí, y en daca las pajas ambos nos hacemos magnates partiendo las ganancias de la venta del cuadro a la mitad, y aquí se rompió una taza y cada quién para su casa.”

1 comentario:

  1. En algunas ocasiones, la naturaleza se encarga de darte una oportunidad de ser testigo de su arte, no nos quebramos la cabeza pensando que hacer ni que cambiar, ni en como obtener feria ni nada d nada.Esas oportunidades, como hoy, que hubo lluvia, con ese olor tan peculiar que emite el rose entre el asfalto y el agua, son archivadas en nuestra mente, y con un poco de suerte son modificadas dentro de nosotros, llevandonos asi a deleitarnos en los sueños.

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