Qué asco la gente
Hablando siempre de gente
Como si fuera interesante
Y sus chistes
Cuando los hacen
Se acomodan en la silla
Mierda
Eso es pura estupidez
Los estúpidos ideales
Es lo más pinche ridículo
La vanidad intelectual
Coño
Qué puta mierda
Qué cagada
Sólo quiero ver un poco de fútbol
Qué importa la religión
Las teorías de esto o de aquello
El nombre de una parte de tu cuerpo
Estoy de mal humor
No voy a matar a nadie
No voy a cambiar a nadie
Seguirán siendo como son
Y me caen mal
No puedo tener compasión con los listillos
Que se jodan
La voz, la voz engolada
O no sé qué mierda
Voz nasal
Puta
Me caga el palo
Prende la tele y cierra el pico
Pon a scarlatti
No te rías
Mierda
Tus aventuras me cagan
Y también tus rebeliones
Y tus banderas rojas
Aquí están dos perras
Frente a mí
Las odio
Me incomodan
No sé qué hago aquí
Mientras ellas hablan de filosofía
De estudios, de comida gratis
Puta mierda
Yo sólo puedo escribir mierda
Y no sé si podré mostrarlo
Pero si se siguen riendo lo haré
Tu puta risa
Mierda
Tu pinche hocico de puta ramera
Con el que chupaste otros pitos
Y ahora me lo chupas a mí
Y me aburre
Y me caga que por alguna razón
No puedo mostrarle a nadie esto
Porque es lo mejor que he hecho
De pronto me quedé callado
Y mejor me puse a escribir aquí
Porque estas pendejas me hartaron
Nunca coincidieron conmigo
Bueno
Aunque tenga malas consecuencias
No es nada personal
Después de todo
Sólo que quiero estar solo
Pero hay circunstancias que lo impiden
Así es esto
Hay que hacer muchas cosas que no queremos
No quisiera que fuera así
Me da vergüenza haber fornicado contigo
Hubiera preferido algo más fino
Una virgen reservada para mí
No una puta cualquiera
pero no se pudo
Tal vez no lo merezco
Yo no merezco nada
Por eso te tengo a ti
sábado, 11 de junio de 2011
tiro perfecto
Siempre que vas a hacer algo que afectará a alguien más te pones nervioso. Y por eso la mañana del asesinato al comandante vomitaste. Habías tenido una fiesta ayer. Y habías tomado y fumado. Y no habías comido mucho. Tomaste el rifle de francotirador que habías adquirido por internet. Estaba en un estuche que parecía el de un rifle de francotirador. Los tiempos están como para creer cualquier cosa, así que al verte pasar la gente imaginaba que en el estuche traías un rifle de francotirador, o tal vez algunos órganos. El caso es que te pusiste en el único lugar donde los guardias del comandante no vigilaban. Era un recoveco alejado, el departamento de un compañero de revolución, que vivía por ahí en el centro. Salió el comandante, una vez más, a engañar al pueblo, con todas sus insignias, con su traje caro, con su cara de estúpido, con sus palabras patrióticas, el viejo fraude. El disparo tenía que ser preciso y no era cosa fácil. Estuviste un rato en aquel cuarto con tu amigo. Te arrepentiste de haber tomado anoche. Pensaste en lo peligroso que sería matar a ese comandante que sin embargo nunca había luchado, ese comandante falso que cuando nadie lo veía en su mansión hacía orgías con putas húngaras y sus camaradas lascivos. Tenía dinero a montones, cuentas de banco interminables, y lo había hecho todo succionando la sangre de los que esa tarde le aplaudían. Por eso imaginabas las noticias. Sabías que podían atraparte. Pensabas que de todas formas era un buen comienzo para la revolución. Un disparo en la frente del comandante de las fuerzas armadas de tu país. Un aviso de que algunos entre las masas todavía tenían alma, sentido de justicia. Porque ese comandante ha matado más personas que tú y seguirá haciéndolo si no lo matas. Pero claro que muchos no se dan cuenta y en lugar de reclamar, en lugar de luchar, agradecen el empleo que se les da y la oportunidad de vivir. Pero todos sabemos que las cosas podrían estar mucho mejor, que no tendría por qué haber gente muriendo en las calles, justo a unos metros del palacio del comandante. Y de todos modos, ¿por qué vamos a soportar que alguien esté mejor que nosotros? Eso es lo más indignante. Así que armas decididamente tu rifle, el comandante está a punto de salir al balcón de su palacio para dar el mismo estúpido discurso con el que embelesa una y otra vez a esa turba de animales que lo vitorean. Ahí está, con su estúpida esposa. Tienes que encajar la frente del comandante en la cruz de la lente roja. Sólo tienes una oportunidad para la fama, para convertirte en un héroe, probablemente anónimo como los buenos héroes, porque esos que controlan las cosas preferirán torturarte en una habitación privada, tal vez durante 20 años, sin que nadie lo note. Entonces se te ocurre que lo mejor es hacer el tiro perfecto y después matar a tu amigo y matarte a ti mismo, por el bien de los dos. Borrarán todo rastro de tu existencia, matarán a toda tu familia, no quieren convertirte en un estandarte, en otra de esas caras pintadas de negro. No ha habido mucho de eso en estos últimos años. La resistencia es ahogada de inmediato y todo rastro es borrado. Tu amigo está entusiasmado. Piensa que podrán seguir matando comandantes por todo el mundo, después de haber matado a este. Pobre iluso. Jalas el gatillo. El presidente cae con un agujero rojo en la frente. Se escuchan algunos gritos. Hay confusión en el gabinete. Se escucha un toc toc en la puerta de entrada. Ahora golpean con más fuerza. Van a tumbar la puerta. Disparas en el pecho a tu amigo. Te tiras de cabeza por el balcón. Despiertas en el infierno. El diablo te felicita y te manda en una cápsula al cielo.
viernes, 10 de junio de 2011
zapatos
La pantalla está llena de archivos extraños. Nada de eso es mío. Yo sólo quiero escribir un poco y guardarlo. Claro que también quiero mostrarlo. Yo venía a contarles acerca de unos apostadores. Y era algo que decía de cierta manera, pero tal vez, ahora que estoy aquí, ya no suena igual. De todas formas, esto en cualquier momento puede borrarse. Por eso digo que he conocido gente desesperada en los casinos. Parece que tienen que mantener a una familia, y son apostadores. Tienen que cuidar a su familia, y son apostadores. La mayoría de las veces perjudican las finanzas familiares, pero algunas veces ganan y todo está bien. Les dan poco dinero. Pero quieren ayudar hasta el final, hacer lo que pueden, pero vuelven a caer. Caen hasta los más bajo, es muy llamativo, muy emotivo, muy cierto. Quién hace todo eso. Funciona, de verdad funciona, una vez al año, pero el resto del año debiste de abstenerte. Ellos saben que no pueden hacer más que apostar y apuestan. Y pierden mucho más de lo que ganan. Y son apostadores viejos y miserables, que te piden prestado unos centavos. Y pierden y vuelven a perder. Hay carreras de caballos que son un fiasco, y ellos las ganan. De alguna manera nunca pueden acertar. Por más astutos que sean. Sus esposas les dan una mesada, muy raquítica, y ellos la juegan, con la esperanza de hacerla un poco más, y casi nunca lo logran. Un día ganan y se van contentos. Más contentos que cualquier hombre que puede trabajar una semana entera en determinada función. Es extraño, pero es cierto. Yo soy uno de ellos y estoy ebrio. Y puedo decir que no soy feliz. Y quisiera preguntar quién es feliz. Y debe haber mucha gente que diga yo. Pero no puedo decir nada al respecto. Sólo que yo sigo de alguna manera. De alguna manera llegué aquí. Cerveza, sólo quiero un poco de cerveza. Los caballos son imposibles. Quisiera que dios me iluminara en cada carrera. La suerte de principiante es real. La vida es como un par de zapatos. Es raro que te queden bien. Yo he probado muchos zapatos, pero sigo extrañando aquellos. Hubo algunos. Ya no recuerdo bien.
domingo, 5 de junio de 2011
en la tina
Mejor no digo nada respecto a nada
Sonará estúpido con el tiempo
He estado en situaciones en lugares
Me he metido en problemas
No graves problemas
Pero mi enemigo es mi lengua
Mejor no digo nada
Me pasan cosas
Yo pienso de alguna forma
Pero para qué decirlo
Mejor lo pienso
O no lo pienso
Pero jamás lo digo
Es algo que he aprendido
Pero luego no puedo resistirlo
Y termino por decirlo
Y entonces se desata la tragedia
Se desata el desastre
El infierno, las pasiones
La tranquilidad se rompe
Y creo que es mejor así
Permanecer en el misterio
Ser un enigma
El sicario fue bebé
Y su mamá le cuidaba la mollera
Y ahora no sé qué le pasó
Se puso peligroso
Y cree que puede contra todos
Pero no puede contra el tiempo
Pero contra mí sí puede
Y eso le basta por lo pronto
Es extraño
La crueldad de este mundo
Es indiscutible
Todo está saturado de miedo
Y los amigos son lo mejor
Pero tampoco pueden salvarnos
Y todo es aburrido en el dolor
Los libros, las películas, las pinturas
Aburridas son
Y las mujeres nos hacen olvidar
Unos segundos nada más
Y tenemos que pagar
Porque al regresar una vez más
Nos encontramos llenos de suciedad
Sólo placer y nada más
Pensamos que durará una eternidad
Comenzamos a cabalgar
Y lo malo empieza cuando empieza lo mejor
Las mejores frases se dijeron hace dos mil años
Y me pregunto qué hacemos aquí
¿Habrá nuevas frases por decir?
Pregunto
Qué hay para los escritores
Ya no podemos decir que no sabemos
Eso ya se dijo hace mucho tiempo
Y de hecho
No hay nada más sensato que eso
Pero aquí estamos luchando
Si no sabes hacer nada productivo
De seguro sabes escribir
Y eso es una esperanza para seguir
Tal vez
Algún día
De alguna forma
Termines publicando algo
Escribiendo lo que puedes
No lo que quieres
Y todo cambiará por un rato
Todo se justificará
Y tu dinero a los pobres repartirás
Antes de atiborrarte de drogas
Y morir en un hotel
En la tina
Y el recuerdo de otros poemas
Arruina tus poemas
Aniquila tu inspiración
Cuando chocas con la vieja idea
Sonará estúpido con el tiempo
He estado en situaciones en lugares
Me he metido en problemas
No graves problemas
Pero mi enemigo es mi lengua
Mejor no digo nada
Me pasan cosas
Yo pienso de alguna forma
Pero para qué decirlo
Mejor lo pienso
O no lo pienso
Pero jamás lo digo
Es algo que he aprendido
Pero luego no puedo resistirlo
Y termino por decirlo
Y entonces se desata la tragedia
Se desata el desastre
El infierno, las pasiones
La tranquilidad se rompe
Y creo que es mejor así
Permanecer en el misterio
Ser un enigma
El sicario fue bebé
Y su mamá le cuidaba la mollera
Y ahora no sé qué le pasó
Se puso peligroso
Y cree que puede contra todos
Pero no puede contra el tiempo
Pero contra mí sí puede
Y eso le basta por lo pronto
Es extraño
La crueldad de este mundo
Es indiscutible
Todo está saturado de miedo
Y los amigos son lo mejor
Pero tampoco pueden salvarnos
Y todo es aburrido en el dolor
Los libros, las películas, las pinturas
Aburridas son
Y las mujeres nos hacen olvidar
Unos segundos nada más
Y tenemos que pagar
Porque al regresar una vez más
Nos encontramos llenos de suciedad
Sólo placer y nada más
Pensamos que durará una eternidad
Comenzamos a cabalgar
Y lo malo empieza cuando empieza lo mejor
Las mejores frases se dijeron hace dos mil años
Y me pregunto qué hacemos aquí
¿Habrá nuevas frases por decir?
Pregunto
Qué hay para los escritores
Ya no podemos decir que no sabemos
Eso ya se dijo hace mucho tiempo
Y de hecho
No hay nada más sensato que eso
Pero aquí estamos luchando
Si no sabes hacer nada productivo
De seguro sabes escribir
Y eso es una esperanza para seguir
Tal vez
Algún día
De alguna forma
Termines publicando algo
Escribiendo lo que puedes
No lo que quieres
Y todo cambiará por un rato
Todo se justificará
Y tu dinero a los pobres repartirás
Antes de atiborrarte de drogas
Y morir en un hotel
En la tina
Y el recuerdo de otros poemas
Arruina tus poemas
Aniquila tu inspiración
Cuando chocas con la vieja idea
martes, 31 de mayo de 2011
lo que sea
Tienes cara de sueño, de quererte sumergir en un sueño eterno, de no querer saber nada de todo esto. Estás cansado de no hacer nada, de no poder hacer nada por nadie, porque no sabes hacer nada y te faltan las fuerzas y todo te da igual y no le encuentras sentido a aprender a hacer algo y luego hacerlo y perfeccionarlo. Sólo andas por ahi flotando y engañando y tirando sablazos. Escribes para ver si ocurre un milagro, no quieres saber nada, sólo salvación. Y cada día que pasa es un triunfo, la noche la mejor parte del día, y la mañana una amenaza para tu paz. una competencia en la que te da miedo entrar o no puedes entrar y la culpa es del destino, porque eres una desafortunada circunstancia para ti. No hay manera de luchar contra eso, es como pretender salir vivo de la vida, como querer pasar sin sufrir por aquí. Ya estás atrapado, ya no hay desenlace agradable en las palabras. no es pesimismo, la esperanza sigue intecta en cosas indecorosas. Tienes una esperanza en las apuestas, otra en un harem, mujeres sirviéndote desinteresadamente sin consecuencias.
lunes, 23 de mayo de 2011
El pecado
Vamos a poner las cosas claras. No voy a olvidar una ofensa, una sola ofensa, y no voy a hacer nada por nadie que alguna vez me haya ofendido, esa es mi manera de vengarme, ya sea que la ofensa haya sido intencional o no. No voy a ser mejor porque tomo esa actitud ante la vida. No he tenido el valor para suicidarme o para abandonar a todos, pero todos los días me pasa eso por la cabeza. Pero tengo miedo de que salga alguien y me ponga en mi lugar, un hijo de puta diciendo la verdad de las cosas. Nunca he sido bueno para discutir, nunca he sido bueno para nada. Estoy lleno de rencor y por mi sangre circula veneno y mi consuelo es el final. Traiciona tus principios y únete a nosotros, olvida lo que prometiste y admite que estabas equivocado y que todos tenemos que sacrificarnos por la necesidad, entrar en la monotonía, para seguir en la monotonía y que la diversión tenga una fecha y una hora. Bueno, está bien, me he equivocado, todos son buenos, yo soy el malo, y tengo que aportar algo, para que esto sea parejo y ser parte de esta fiesta, el canto de la vida, la celebración que todos tenemos cuando nos levantamos y decimos: muy bien, otro día de intensas labores, gracias Dios, por dejarme trabajar para ti, gracias por esta esposa tan hermosa que me has dado, gracias por estas responsabilidades que me taladran la conciencia, qué haría yo sin todo esto, qué haría yo en un bosque lleno de árboles frutales y buena voluntad, qué haría yo sin los explotadores que me explotan. Estoy muy contento así, y a ti, gracias por burlarte de mí, gracias por elegirme para arruinarme. La juventud ya pasó, y si no la disfrutaste, allá tú, yo viví sólo, nunca hice la tarea, amor no me faltó, orgasmos tampoco, pero ahora ven, vamos, las responsabilidades nos esperan. Vete a la mierda, tú y el maldito destino, y yo, yo que la cagué, pero puedo cagarla más, claro, y a ver qué pasa. La pérdida de la virginidad es irreparable, y más cuando el que te la quitó se fue y no lo volviste a ver. Pero cómo gozamos juntos, aquella vez, la primera vez que me la metió, por Dios, fue un placer inmenso, no se compara con nada, ese calor, esa electricidad, y vaya que hacía calor, cómo hacía calor, en ese lugar, qué lugar era, ah no lo recuerdo, qué importa, ya pasó. Luego vino otro y otro y otro, y luego tú, el elegido, el que pagaba por haberlo hecho. ¿Y los otros? ¿Pagaron algo? No, no pagaron nada, sólo se fueron, con el triunfo, con la música del triunfo, con la sonrisa en la cara, la euforia, la gallardía, el orgullo. Yo le quité la virginidad a esa puta, yo, y luego se casó con ese idiota, porque tuvieron un hijo que no querían y se tuvieron que casar, y se jodió toda su vida, y mira yo, tan tranquilo aquí, con el trofeo, ese gemido, ese primer gemido, ese primer estremecimiento, y el dolor, el dolor, combinado con el placer, qué perversidad, qué placer, tan sólo recordarlo, me llena de placer.
el anciano
Tal vez un día de estos llueva, tal vez no. Algún día lloverá de todas formas. Lo importante es llegar a ese día, y cuanto más pase para ese día, más lo disfrutaremos. Nubes, truenos, los árboles bebiendo ebrios. A alguna lluvia habremos de faltar también. No me quiero morir un día antes de la lluvia, mejor un día después. El anciano del parque sólo tiene un diente y está solo y si pasas cerca de él te hablará, porque no tiene a nadie con quién hablar, y se quejará del gobierno y esperará una lluvia más, y te contará de sus naufragios, y repetirá una y otra vez la misma frase graciosa. En aquel destierro, dice entre risas, nombre, los días se me hacían meses, los meses años y los años siglos. Y no deja de ser una señal, una plática con el más allá disfrazado de hombre. Claro que creo en el diablo y odio que el diablo me quiera hacer creer que esos son puros mitos. Todo lo que ocurre aquí está tan lejos de nuestro dominio, incluso con nuestro cuerpo no sabemos qué está ocurriendo. Se puede estar gestando algo terrible en nuestras entrañas, y luchamos y luchamos hasta el final. No son más que preparativos para la agonía. Pero, si lo piensas, tal vez nunca fuiste responsable de tus actos. Tus entrañas, tu cerebro, golpeado o intacto, dañado, alterado, ofuscado, lo que sea, eso es lo que te lleva, a ti y a tu conciencia, y te atormenta, aunque mucho no puedes hacer, sólo doblegarte. Porque no ha habido nadie que se salve de la muerte y todos han luchado contra ella. Sólo la apartamos una, otra vez, otra vez, y se nos van acabando las fuerzas, y nos devora, y del tiempo que le tome depende la calidad del cuerpo en que estás metido. Pero es muy perseverante. Se ha comido a los dinosaurios, se ha comido a los rockstars y a los mejores boxeadores y empresarios. Otros no resisten mucho. Son los cuerpos, no nos pongamos personales, es el destino, no hay culpables. ¿No me crees? Trato de ser ameno, pero no puedo coincidir con nadie. Trato de apoyar tu postura, pero fallo, las palabras no me vienen a la boca, y sigues hablando, anciano. Y yo iba con mi vara apoyándome, apoyándome en ella como un bastón, en un parque en medio de la ciudad que me figuro es el bosque, algo más interesante, más romántico, no precisamente la realidad, que de todas formas me va a devorar.
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