viernes, 10 de junio de 2011

zapatos

La pantalla está llena de archivos extraños. Nada de eso es mío. Yo sólo quiero escribir un poco y guardarlo. Claro que también quiero mostrarlo. Yo venía a contarles acerca de unos apostadores. Y era algo que decía de cierta manera, pero tal vez, ahora que estoy aquí, ya no suena igual. De todas formas, esto en cualquier momento puede borrarse. Por eso digo que he conocido gente desesperada en los casinos. Parece que tienen que mantener a una familia, y son apostadores. Tienen que cuidar a su familia, y son apostadores. La mayoría de las veces perjudican las finanzas familiares, pero algunas veces ganan y todo está bien. Les dan poco dinero. Pero quieren ayudar hasta el final, hacer lo que pueden, pero vuelven a caer. Caen hasta los más bajo, es muy llamativo, muy emotivo, muy cierto. Quién hace todo eso. Funciona, de verdad funciona, una vez al año, pero el resto del año debiste de abstenerte. Ellos saben que no pueden hacer más que apostar y apuestan. Y pierden mucho más de lo que ganan. Y son apostadores viejos y miserables, que te piden prestado unos centavos. Y pierden y vuelven a perder. Hay carreras de caballos que son un fiasco, y ellos las ganan. De alguna manera nunca pueden acertar. Por más astutos que sean. Sus esposas les dan una mesada, muy raquítica, y ellos la juegan, con la esperanza de hacerla un poco más, y casi nunca lo logran. Un día ganan y se van contentos. Más contentos que cualquier hombre que puede trabajar una semana entera en determinada función. Es extraño, pero es cierto. Yo soy uno de ellos y estoy ebrio. Y puedo decir que no soy feliz. Y quisiera preguntar quién es feliz. Y debe haber mucha gente que diga yo. Pero no puedo decir nada al respecto. Sólo que yo sigo de alguna manera. De alguna manera llegué aquí. Cerveza, sólo quiero un poco de cerveza. Los caballos son imposibles. Quisiera que dios me iluminara en cada carrera. La suerte de principiante es real. La vida es como un par de zapatos. Es raro que te queden bien. Yo he probado muchos zapatos, pero sigo extrañando aquellos. Hubo algunos. Ya no recuerdo bien.

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