domingo, 22 de mayo de 2011

lo trascendental

Si tuviera que haber algo trascendental, para nosotros sería el placer. El placer del amor, el placer de lo sublime, pero al fin de cuentas carne. No aspiramos a nada más. Lo que necesitamos es un organismo fuerte, como el de los cocodrilos, pero pensante, que pueda hacer bonitas melodías y luego disfrutarlas. Pero es el dolor lo que nos hace tan sutiles. Una piel dura puede estar en el fuego, pero no puede siquiera aullar como un perro, porque sin dolor no puede inspirarse. Aunque el perro es duro (aguanta más que cualquier boxeador en el bosque). Me pregunto por eso ¿en dónde goza más el organismo? ¿En el placer o en el dolor? Los dos son la misma cosa y existen gracias al dolor. El sufrimiento lleva a las personas a conclusiones placenteras. El desamparo y la muerte tienen un secreto placer. Todo eso está en la carne. No puede haber un alma flotante que sienta placer, o tal vez sí. Es decir, algo incorpóreo que goce o que sufra. El alma no puede existir si no siente, ya que hasta los pensamientos se sienten.
La vida, igual que con las mujeres, sólo puede amarse en secreto, y uno siempre termina peleado con ella. Pero no se puede amar a una mujer al mismo tiempo que a la vida. De hecho, de lo que más se puede sentir celosa una mujer es de la vida, del amor que su hombre siente por la vida. Hay que estar aquí y allá sin que ninguna de las dos sospeche de la otra, ese es el balance, ese es el secreto.

viernes, 20 de mayo de 2011

hola

El regreso no tiene honor, pero aquí estoy de nuevo. Debería agradecerle a alguien, pero hasta eso es un insulto. De todas formas, gracias. He visto gente que de verdad tiene talento, un vocabulario extenso, la retórica del barrio, vivencias para echar al cielo, pero yo tengo mi dolor. Es importante el dolor, en el pecho, ese dolor que quiere sacar las lágrimas pero uno no lo deja, pero no lo es todo. Me hago ilusiones de todo, de las apuestas, de las mujeres, de los cambios. He imaginado que voy a países lejanos, sin pasaporte, sin dinero, sin nombre, haciendo señas para comunicarme, pero luego no hago nada. Me resulta cómodo morirme lentamente en mi pereza. He visto a la gente por la mañana subir al camión. Están muertos igual que yo, pero al menos ellos se van a hacer algo, sacar dinero, salvar la dignidad, y los domingos tienen bien ganada la cerveza y la panocha. Malditas panochas. Mientras escribo papá se pone detrás de mí y lanza su suspiro de decepción una vez más. ¿Qué vas a hacer? Yo sólo espero la noche para no tener que ver a nadie y regodearme en mi dolor, y pensar en lo sensible, en lo raro que soy, en las cosas estúpidas que me afectan, como que mi novia haya gozado con otros hombres, haya abierto las piernas con indecencia y luego haya ido a por otro y otro, hasta llegar a mí y decir: no quiero que estés con nadie más. Y yo pienso que hay una gran diferencia entre una mujer de un solo hombre y una mujer de un solo hombre a la vez. Pero ella me mantiene, hay que recordarlo, y es dulce, y hace grandes sacrificios por mí. Pero mi imaginación es grande, tan grande que la puedo ver volteando los ojos, hace unos años, diciendo ese otro nombre, y que rico, y que rico. Yo no he tenido ninguna aventura y todo se me olvida y mujeres he tenido casi una, no entiendo lo que digo. Soy un villano porque espero y espero y espero a que todo se calme y pueda estar tranquilo entre la gente. A nadie se le disculpa nada. Todos somos iguales. Hay que joderse, en otras palabras. He leído algunos libros. Pero he perdido la afición. Ahora me alimento de esperanzas descabelladas. Encontrar dinero tirado, ganar la lotería. Ya no confío en mis facultades. Se lo dejo todo a la suerte. Escribo, es verdad, y claro que quiero venderlo, pero, por Dios, ni siquiera yo me la creo. He visto gente con talento, los he tenido enfrente, podrían escribir mil libros con sus historias, de seguro ya los están escribiendo. Yo qué tengo que decir. Que no tengo voluntad ni para mover un dedo, que me tiro en la cama todo el día a ver si me quedo en un sueño de amor, y a veces digo cosas que sólo yo puedo entender. Debe haber palabras para contar mi historia, porque de hecho hay una historia, y toda historia, por más pobre que sea, bien contada, es una buena historia. Ya nadie está de acuerdo conmigo. Y la verdad es que uno busca a la gente para que esté de acuerdo con uno. Yo ya agoté mi repertorio de personas que me dicen que tengo toda la razón, que no hay nada por que luchar, que la vida es una mierda, que está muy pesada la cosa de la responsabilidad y que el cuerpo falla. No, el cuerpo no falla, chico, no generalices, tú eres una excepción, el único que a los 23 ya no tolera ni el cigarro ni el trabajo ni nada. Es patético, la verdad. Pero no se me ocurre nada épico que narrar. Como animales, desde la pubertad, hay que tener un poco de calor, es importante, se los digo yo que no lo tuve, hay que tocar y reír y gozar y llegar bien preparado al momento en que se cierra el cielo y todo es trabajar y responsabilidad. Así, al menos podrás recordar y contar que estuviste con una italiana, con una noruega, con una danesa. La cosa se vuelve más fácil así. De todas formas joderse es inevitable. Y yo siempre he apoyado la propuesta de las inyecciones letales. Sería muy piadoso de parte de alguien poner un local donde se apliquen esas inyecciones gratis, porque de verdad que hace falta sentir un poco de apoyo, un poco de comprensión y aliento en esos casos donde nos cansamos de todo. Pero eso sí, Dios sabe por qué hace las cosas, incluso esto, incluso lo deprimente de las mañanas, el cáncer, el sida, las calamidades, en una palabra. No hay nada como un arcoíris, eso lo sostengo en cualquier terreno.

miércoles, 6 de abril de 2011

Asfalto
Todavia hay veneno en mi sangre
Olvidé que los brujos siempre ganan
El brujo brinca de aqui para alla
Hará que todo te salga bien
Sin importar nada
Esta será tu vida
Porque el brujo ordena el universo
Todo te cae de rebote
Lo que intentes te sale
Te sientes fuerte
Solo que nadie habló de las condiciones
Ah sí, la vida eterna
El cielo y el infierno

los cirqueros

Unos cirqueros estaban fumando mota en el parque
Ahora están en la cuerda floja
Parece que llevan una cuerda floja a todas partes
Es una cuerda floja portatil
Amarran los extremos a dos arboles
A una altura inofensiva
Debieron haber hecho eso a los tres años
Fumaban como si fuera legal
Quitados de la pena
Pero si los viera la poli no sé qué pasaria
No parecen tener mucho poder
Son como gitanos, nomadas sin dinero
Tal vez sean demonios y puedan hacer lo que quieran
Son un gancho para enviarme al infierno
Quieren que les pida mota
Y entonces sí que llegaría la poli
Aparte tengo miedo de pedirles y que me peguen
Los mariguanos son muy malhumorados
Ademas me acabo de masturbar tres veces
Cuando me acabo de masturbar tres veces no puedo fumar esa porqueria
Me pongo mal
Tienen dos perros y una amiga hippie
Parecen estar en sintonia con el cosmos
Los perros brillan con el sol inclinado
El que esta sobre la cuerda no trae camisa
Tiene buen cuerpo
No se averguenza de su cuerpo
Estan descalzos
Estan viviendo
Pero yo creo que en realidad solo son unos farsantes
Hoy hice la misma ruta de todos los dias. De la casa al parque y del parque a la casa. No hice ni vi nada extraordinario. La gente pasaba sin hablarme y yo no sabia para qué hablarles. Algunas mujeres se me quedan viendo y son guapas pero yo me intimido. Una guapa inquilina vino qa buscarme con una amiga pero yo la vi con odio y se fue por otro lado. Tuve una leve ereccion de emocion como los perros. Ella se mordia la uña con sensualidad. Le gusto, pero pronto se dará cuenta que soy un idiota y buscará a alguien mas. El sol es demasiado intenso como para ir mas lejos. A veces cuando cae el sol voy al casino, pero como no tengo dinero me quedo a ver cómo los demas lo pierden y refunfuñan. Tengo un mecanismo que me aleja de las mujeres. Las ahuyento volteando para otro lado porque estoy bizco. Ya no pasó por aquí la inquilina. No sé qué haré con el resto del dia. He agotado todos mis recursos.

domingo, 3 de abril de 2011

sunday is a hope that gets dark

All the pretty girls are in the cars
But i just walk the same path every time
Come on girl get off the car
I cant explain what is my house
Lets walk around dont look my eyes
Im not a man i need my mom
I bet my money to the worst one
Because i want to scape
And start again
I dont wanna fight
They said that faith is enough
So i open my arms but nothing comes
Nobody dares to let it go
Shes watching me while he talks
And then he starts the car
So i can write
And she wont dare i swear
And i wont as well
I think the poetry is personal
Dreams go to fade out
Get over it it will never pass
Its just outrageous the way they are
Its like that
Sunday is a hope that gets dark

viernes, 1 de abril de 2011

entenderá lo que quiera

Por el miedo a morir no vivimos.
El escritor moderno no necesita tener algo que decir.
Sólo hay que poner palabras y la gente entenderá lo que quiera.
Hay plátanos amarillos por fuera y negros por dentro y viceversa.
Es como las personas.
Tampoco hay que emocionarse cuando se tiene una idea.
Las ideas también son como los plátanos: de alguna manera terminan llenas de moscas.
Hechas mierda o bien podridas, en el bote de la basura, etc.